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Saturday

Me basta cerrar los ojos

Rayuela
 

Rayuela, capítulo siete
Me miras, de cerca me miras
Cada vez más de cerca
Y entonces jugamos al cíclope
Nos miramos cada vez más de cerca
Y los ojos se agrandan
Se acercan entre sí
Se superponen
Y los cíclopes se miran
Respirando confundidos

Textos escritos y publicados hace años

Con cronopios o sin ellos
En torno a su mundo de juego
A esa grave ocupación que es jugar
Cuando se buscan otras puertas

Un, dos, tres, cuatro

¡Tierra, Cielo!
Cinco, seis
¡Paraíso, Infierno!
Siete, ocho, nueve, diez
Hay que saber mover los pies

En la rayuela

O en la vida
Vos podes elegir un día
¿Por que costado
De que lado saltarás?

Otros accesos a lo no cotidiano

Simplemente para
Embellecer lo cotidiano
Para iluminarlo bruscamente de otra manera
Sacarlo de sus casillas
Definirlo, de nuevo y mejor

Me basta cerrar los ojos

Para deshacerlo todo y recomenzar
Exactamente con tu boca que sonríe por debajo
De la que mi mano te dibuja

Un, dos, tres, cuatro

¡Tierra, Cielo!
Cinco, seis
¡Paraíso, Infierno!
Siete, ocho, nueve, diez
Hay que saber mover los pies
En la rayuela
Oo en la vida
Vos podes elegir un día.
¿Por que costado
De que lado saltarás?

Yo te siento temblar contra mí

Como una luna en el agua

Friday

Diferente



En el mundo habrá un lugar

para cada despertar
un jardín de pan y de poesía

Porque puestos a soñar
fácil es imaginar
esta humanidad en harmonía

Vibra mi mente al pensar
en la posibilidad
de encontrar un rumbo diferente

Para abrir de par en par
los cuadernos del amor
del gauchaje y de toda la gente

Qué bueno che , qué lindo es
reírnos como hermanos
Porqué esperar para cambiar
de murga y de compás

Wednesday

Amor Porteño


Una inquietante mirada de amor porteño

cálida y cruel
no, no puedo creer que pasó
que el misterio sensual de tu risa canyengue
se apagó

Brindo por esa ilusión de amor porteño
loco puñal
dulce y fatal, la nostalgia
de un tiempo pedazo de
nosotros dos

Y yo que pensaba que no me importaba
que una caricia podía borrar el color
de mi ciudad …

el código oculto de esa mirada
es como una señal
y no puedo zafar
un deseo sutil que temblando me viene a buscar